HOMENAJE A LA PREGONERA. POR MANOLO VALLE BARRAGÁN

  • Publicado: 5/02/2018
  • Por: Redacción

Hoy ha sido un domingo muy especial. Uno de esos domingos de los que pasarán a formar parte para siempre en la memoria y guardado para siempre en el mágico archivo de nuestros recuerdos más carnavalescos.

Hoy hemos tenido el arranque de nuestra fiesta, salpicada de millones de colores, millones de papelillos y miles de serpentinas.

La fiesta del pasodoble y el cuplé, de la comparsa y la chirigota.

Con un emotivo pregón, nuestra Rocio Valle, sí, nuestra pregonera, con unas bonitas letras, que eran versos, bonitos versos escrito jamás por ningún mortal de los poetas. Porque salían del corazón mas carnavalesco de nuestra pregonera. Criada, acunada desde pequeña con las nanas de las comparsas de su niñez.

Tenían sus versos hechos palabras a un destinatario, un hombre que se pasó toda una vida sacando grandes tipos de carnaval, y bajo el calor de una fragua y al soniquete de su yunque fue pasando sus días, para sacar esa familia tan carnavalesca que son los “Curracas”. Como dije antes, el destinatario de esas bellas palabras hechas verso, salidas del corazón de nuestra pregonera, tenía nombre: nuestro Curro “el del Chailo”.

Lo comenté en mi pregón volviendo atrás en el tiempo, como esa máquina del tiempo presente en el pregón de nuestra Rocío. Esa niña pregonera, que gran legado nos deja ese eterno “Curro el del Chailo” con esta familia tan carnavalera, las cuales su corazón late al compás del tres por cuatro más carnavalesco. Me comenta un amigo mío, un enlace que tengo allí en el cielo y que forma parte del coro de ángeles de la corte celestial de ese Morón que hay allí en el cielo, que hoy ese Curro, el de nosotros, el del Chailo, estaba más nervioso de la cuenta. Normal Curro que estés nervioso, pero estate tranquilo, hoy tu niña pregonera tiene como siempre el cariño de toda tu familia carnavalesca: de su madre y sus hermanos, de sobrinos e hijos. Para que se tranquilizara hizo el milagro: que cada palabra que nuestra pregonera soltaba por su boca, surcaran los cielos como los globos de ese globero al que tu distes vida con su bicicleta en carnavales ya pasados, para que se te quedaran guardados en ese corazón que todavía palpita, el tuyo. Porque mi eterno Curro, hoy has estado gracias a tu niña pregonera, nuestra pregonera, presente en esa sala del Teatro Oriente. Presente en los corazones de los que tuvimos la suerte de conocerte.

Un pregón con mucho sentimiento, y te comprendo mi niña pregonera, y hago mías tus palabras. A ti y a mí nos falta ese padre que es el pilar de nuestras vidas. Gracias por esas palabras hechas verso, lanzadas al cielo, para que cruzaran las puertas de la gloria eterna en honor a tu padre, ese Currito “el del Chailo”.

Gracias mi querida amiga Rocío Valle por ese pregón que nos has regalado. Ojalá y esa máquina del tiempo funcionara. La que hizo que tu pequeña se convirtiera en mujer, para dar marcha atrás en el tiempo y volver a disfrutar de mil y un disfraz que tu padre sacaba de su mágica fragua cada mes de febrero. Y de que no se hubiesen ido jamás mis padres, como tantos y tantos carnavaleros de nuestra familia carnavalesca, aquellos que escribieron con sus coplas la historia de nuestros carnavales.

 Mil besos mi niña pregonera, disfruta de estos carnavales como siempre has hecho. Por cierto, sigue escribiendo parte de nuestra historia carnavalesca, que tú y las niñas del Rancho sois y seréis siempre parte de nuestra historia. Mil besos Rocio Valle. Mil besos a nuestra niña pregonera.

Manolo Valle Barragán "Manolito Rayos X"